Ruta: "La Huella de las Legiones"
- Longitud: 6 km aproximadamente.
- Tiempo estimado: 3 horas.
- Dificultad: baja-media.
Fuentes de Peñacorada esta enclavado en un espacio privilegiado, la biodiversidad, la historia y el paisaje hacen de este pueblo el lugar idóneo para el senderismo dentro del municipio de Cistierna, su riqueza en caminos, muchos de ellos empedrados lo constituyen como el entorno ideal para que los turistas conozcan antes de Picos de Europa un anticipo de lo que allí se van a encontrar, y este anticipo podemos garantizar que es de una calidad soberbia.
Este camino presenta, como no, esa huella humana antigua, que se remonta a Roma, es un camino por el que ha discurrido la vida de nuestros pueblos hasta tiempos muy recientes. Comunicaba el Valle del río Esla con la cuenca del Cea, camino de asedio a los castros en un terreno montañoso donde los cántabros opusieron a Roma una feroz guerra de guerrillas. En este camino se percibe aún el eco guerrero de nuestra entrada a la historia.
La gran biodiversidad que en el observamos hará las delicias de los amantes de la naturaleza, pues observarán sin apenas transición bosques de haya, roble y encinar en una simbiosis difícil de encontrar en otros lugares, característica de un clima de transición mediterráneo y atlántico.
La ruta transcurre a través de un camino en su mayor parte empedrado, son caminos impropios de un ambiente pastoril. Su carácter militar queda atestiguado por su trazado cumbreante dirigido al asedio de los castros. Mantiene en grandes tramos el enlosado primitivo de piedra, potentes muros de contención y la caja ganada a la roca madre. Cuando entra en los bosques y pastizales se transforma en un sendero. Podemos dividir la ruta en 4 tramos.
Primer Tramo (1.600 m)
Salida desde el pueblo de Fuentes hasta el pontarrón construido con troncos de roble. Atravesamos la Hoz, un paso estrecho entre peñas calizas y el arroyo Molín o de Fuentes a nuestra izquierda. Nos encontramos con hermosos tramos empedrados y muros que delimitan el camino en el contacto con el río. La vegetación es la característica de un bosque de ribera con chopos, salgueras, cerezos, fresnos, manzanos silvestres y encinas que llegan hasta la orilla del arroyo, incluso sabinas rastreras. Al comienzo de la Hoz, cruzamos el río por un puentecillo de trazas romanas y al salir de la Hoz volvemos a cruzar el arroyo por un puente tradicional construido con troncos de roble.
Segundo Tramo (1.400 m)
Desde el pontarrón hasta la collada a la Mata de Monteagudo. Entre el puente y el hayedo se encuentra una misteriosa ruina de difícil interpretación, consiste en una pequeña construcción que debió ser abovedada y un pasillo de acceso. Al dejar la Hoz el camino va montado sobre un gran talud y se adentra en un oscuro hayedo tras el cual accedemos al Campurrial, pradería situada debajo de la Peña el Castiello, rodeada de un espeso robledal, hayedo y manchas de enebro y sabina rastreros, lugar idóneo para hacer un alto en el camino y descansar. Iniciamos el ascenso desde el Campurrial a la collada a la Mata dejando a nuestra derecha la Peña el Castiello. Entre grandes robles existe un sestil, lugar donde sestea o descansa el ganado a la sombra. Atravesamos un bosque de robles de gran porte, en silencio se puede oír el canto del Pico Mediano y otras aves características de este hábitat. El oso pardo campea de nuevo por este valle.
Tercer Tramo (2.000 m)
Desde la collada de la Mata de Monteagudo hasta el cruce del camino al Castillón de Fuentes. En este tramo el bosque maduro de roble rebollo da paso al encinar, el camino empedrado se convierte en un sendero que nos lleva a una pradería llamada El Villarín, antiguo despoblado medieval, una fuente sirve en este lugar de abrevadero para el ganado y hacer un descanso en el camino. En la ladera de umbría surge una mancha de hayedo anticipo de la veremos más tarde.Continuamos por camino empedrado que a veces muestra grandes cortes en la peña para abrir paso a la vía. La técnica que utilizaba el romano para hacer estos cortes consistía en quemar grandes cantidades de leña, abundante en el entorno, para posteriormente arrojar sobre la roca agua y vinagre lo que hacía estallar la piedra.
Cuarto Tramo (1.000 m)
Desde el cruce que sube por las Cuenjas al Castillón de Fuentes hasta la Fuente El Coro, gran manantial que surge de una cueva situada en el mismo pueblo. El camino comienza con muros de piedra a modo de pretiles, el enlosado cubierto por la sedimentación y vistas de la sierra desplegada de Este a Oeste del macizo de Peña Corada. El camino discurre en una ladera de solana donde medra el encinar entre la roca caliza. Poco antes de llegar al pueblo está el alto de San Juan, donde se encontró una cruz donación de Alfonso III a esta ermita, aunque la cruz parece ser todavía más antigua, en concreto Visigoda. Esta cruz proyecta al camino a una antigüedad muy remota, Siglos VI-VII.
